sábado, 28 de julio de 2018

MANTENERSE EN FORMA DURANTE LAS VACACIONES

Disfruta, relájate, diviértete, comparte, ríe, muévete, y sobre todo sé feliz... 



Y si además de todo esto, en vacaciones quieres cuidar lo que comes para mantener tu peso y no tener que lidiar con kilos de más a la vuelta, hay algunas recomendaciones que puedes tener en cuenta a la hora de decidir cómo alimentarte y cuándo disfrutar de algún capricho.  

Recuerda que comer bien no está reñido con disfrutar!





Procura:
  • Incorporar 2 raciones de verduras (frescos y de temporada): ensaladas, verduras, gazpacho andaluz, salmorejo, vichyssoise (sin nata), cremas tibias de verduras, etc.
  • Incorporar frutas (3 piezas al día, priorizando las de verano como sandía, melón, melocotones, cerezas, etc)
  • Tomar poco pan y poca pasta, siempre tomando raciones pequeñas e integrales.Tomar preferentemente pescado (mejor siempre la parte de la cola) y de carnes escoger las magras (pollo, pavo, conejo, solomillo de cerdo).
  • Incluir alguna ración de frutos secos a la semana: nueces, almendras, avellanas, pistachos, etc.
  • Moderar o evitar el consumo de alcohol
  • Moderar el uso de la sal
  • Aliñar y cocinar con aceite de oliva y especias o hierbas aromáticas.
  • Evitar los azúcares añadidos y los dulces (consumo ocasional en momentos realmente especiales).
  • Evitar los refrescos (ya sean azucarados como “zero”) en su lugar tomar agua, agua con gas, tónica, bitter, cerveza sin alcohol.
  • Como tapas escoger entre las vegetales, de pescado o marisco: aceitunas, pimientos, champiñones, alcachofas (no fritas), espárragos, boquerones, mejillones, berberechos, etc.
  • En el restaurante escoger alguna opción vegetal  de primero, como ensalada, gazpacho o verduras y de segundo pescado o carne magra o arroz e incluso pasta. Lo importante es que si tomas un plato principal más calórico, el resto sea algo más ligero. De postre escoger fruta o yogur natural.

  • Para las ensaladas añadir sin límite de cantidad lechuga, brotes, canónigos, rúcula, germinados, espinacas, tomate, zanahoria, cebolla, y con moderación 2 o 3 ingredientes extra como semillas (sésamo, calabaza, chía, pipas sin sal), olivas, aguacate, fruta, frutos secos, jamón, queso. Evitar: picatostes, bacon, quesos secos y salsas. 
  • Procurar beber 2 litros de agua al día


FELIZ VERANO Y FELICES VACACIONES! :)

sábado, 12 de mayo de 2018

DIA MUNDIAL DE LA FIBROMIALGIA

#DiaMundialFibromialgia 

En este día tan especial, el objetivo es visibilizar una enfermedad que merece todo su reconocimiento, atención y mimo. Cualquiera de nosotros podemos estar ahí y ayudar desde nuestra pequeña parcela es lo mínimo que podemos hacer. Entre todos avanzaremos.

Para mi es un tema principal, desde hace unos años, he dedicado horas, esfuerzo y estudio a a fibromialgia, consiguiendo pequeños pasos adelante en cuanto al reconocimiento de la importancia de la nutrición en el abordaje multidisciplinar de esta enfermedad. Me parece muy injusto que los pacientes sigan sin asesoramiento nutricional, cuando la dieta es un factor que puede ayudar, y mucho. 

Yo no voy a perder el foco, seguiré ahí, para conseguir que día a día seamos capaces de ofrecer más soluciones a los pacientes. 

Y no me cansaré de dar las GRACIAS a tantos profesionales y pacientes implicados que hacen que todo sea posible. 

El próximo 15 de mayo a las 18h, estáis todos invitados a la presentación de mi último libro sobre la nutrición en pacientes con fibromialgia y otras condiciones de dolor crónico. Será en el Aula Magna del Edificio Histórico de la Universidad de Barcelona. 

Compartir conocimiento y ayudar es la mayor recompensa :)


martes, 13 de marzo de 2018

KALE, el superalimento que puede ayudarte a mejorar tu alimentación y salud

¿Es el kale otra verdura de moda? ¿Tiene realmente tantas propiedades? ¿Es fácil de incorporar a la dieta? El kale es una hortaliza de la familia de las coles considerado todo un superalimento por sus propiedades nutritivas únicas. Contiene más hierro que la carne roja, más calcio que la leche de vaca y una alta concentración de vitaminas K, beneficiosas para los sistemas óseo y sanguíneo, además de propiedades antioxidantes y… ¡muy pocas calorías! Por si fuera poco, tiene una gran versatilidad en la cocina, ya que puede tomarse tanto en forma de zumo como fresca en ensaladas o cocinada como cualquier otra verdura de hoja.

El mundo de la nutrición es sin duda complejo y similar a un juego de piezas en el que no puede faltar ninguna de ellas y además cada una tiene que estar en la proporción adecuada. ¿Para qué? Sencillamente, para que la construcción, en este caso nuestro cuerpo, sea fuerte, funcional y resistente al paso del tiempo. Estas piezas son los nutrientes y otras sustancias beneficiosas que nos aportan los alimentos que tomamos en nuestra dieta habitual. 


El conjunto de lo que tomamos día a día es lo que determina la riqueza nutricional de nuestra alimentación y por tanto los beneficios en la salud, en la vitalidad y en la longevidad. Pero, aunque los efectos positivos de la dieta sobre nuestro organismo tienen que valorarse de acuerdo con la totalidad de lo que tomamos, es cierto que algunos alimentos son especialmente interesantes por ser muy ricos en nutrientes y, por tanto, pueden contribuir de una forma muy especial a nuestro bienestar. 

Estos alimentos tan especiales reciben habitualmente el nombre de superalimentos pues concentran muchas cualidades comparados con otros similares a ellos o de su misma categoría. Un ejemplo perfecto lo tenemos en el kale, del cual veremos muchos detalles en este libro, ya que sus características nutricionales son superiores a otras verduras y, por tanto, es sumamente recomendable incorporarlo en nuestra dieta.

¿Qué es el kale?

El kale es una verdura de hoja verde que además de deliciosa es muy rica en nutrientes. Pertenece a la familia de las coles, igual que la col, el brócoli, las coles de Bruselas, etcétera. De hecho, la variedad de kale más habitual constituye un tipo de col rizada, aunque en otras variedades las hojas pueden no ser rizadas e incluso tener colores rojizos. A nivel nutricional ha podido verificarse que este virtuoso alimento contiene muchos nutrientes, especialmente vitaminas, minerales y otras sustancias beneficiosas con propiedades antioxidantes, por ejemplo. En su composición encontramos carotenoides precursores de la vitamina A, incluyendo luteína y betacaroteno, vitamina C, vitamina K, ácido fólico, calcio, magnesio, fósforo, potasio, hierro y glucosinolatos. Además, el kale es una fuente de proteínas vegetales y también de fibra, aportando muy pocas calorías y apenas grasas.

1 ración de kale puede tener:

más calcio que la leche
más hierro que la carne (aunque es otro tipo de hierro)
de 3 a 4 veces más ácido fólico que los huevos
de 4 a 10 veces más vitamina C que las espinacas y casi 3 veces más que las naranjas


El kale, además, es uno de los alimentos con más contenido en vitamina A, junto por  ejemplo, a las zanahorias, y también en vitamina K, casi 7 veces más que la lechuga de hoja verde. 

Así que, lo miremos por donde lo miremos, la riqueza nutricional del kale es evidente. Esto es importante, porque si incorporamos este alimento a nuestra dieta estaremos aportando muchos más nutrientes, especialmente vitaminas, minerales y antioxidantes. De hecho, es como si fuera realmente un concentrado nutricional. 


Como hay mucho más que contar del kale aquí te dejo el link del libro que he escrito para ti 😉


https://www.profiteditorial.com/libro/kale/

En este libro encontrarás todas las respuestas a tus preguntas sobre el kale, consejos para incorporarlo a una dieta saludable y una selección de sencillas y deliciosas recetas para que empieces a disfrutarlo. Descubre el superalimento que, además de color, textura y sabor, aporta bienestar, vitalidad y salud a tus platos.