En nuestro organismo disponemos de un sistema de defensa muy complejo, se trata del sistema inmunitario, que nos protege contra las agresiones externas como, bacterias, virus, hongos, parásitos, o determinadas sustancias, que forman parte del mundo que nos rodea. Como para cualquier otro sistema u órganos del cuerpo, un buen estado nutricional es uno de los factores más importantes para su funcionamiento. Por ello, una correcta alimentación es la base para aportar a nuestro sistema inmunitario todos aquellos nutrientes que necesita para realizar su trabajo, manteniéndonos sanos y previniendo posibles infecciones.
Hay una serie de nutrientes que son realmente importantes, como por ejemplo la vitamina C, el zinc, el selenio, los ácidos grasos omega-3, etc. En realidad, cualquier deficiencia nutricional provocará una respuesta inmunitaria reducida y un mayor riesgo de infecciones. Los siguientes tres consejos son sencillos y útiles para aumentar nuestra ingesta de estos nutrientes:
*Consumir a diario por lo menos tres raciones de fruta
*Consumir dos raciones de verdura, una cruda y una cocinada
*Tomar zumo de naranja natural recién exprimido a diario
Estas recomendaciones son muy básicas pero nuestro sistema de vida, con un elevado grado de estrés y de falta de tiempo, en ocasiones dificulta seguirlas. Por ello debemos tomarlas como prioritarias y hacer un hueco en nuestra rutina para comer bien. Además, en determinadas épocas del año, como puede ser el otoño o el inicio del invierno, podemos tomar algún tipo de suplementación con vitaminas y minerales, o productos ricos en nutrientes como la jalea real o el polen.
martes, 15 de septiembre de 2009
domingo, 12 de abril de 2009
Érase una vez... (continuación)
... Edu y su mamá habían estado peleando duro. Ella insistía en que él comiera su rico puré de verduras y pollo, él continuaba creyendo que había otras muchas cosas más interesantes que hacer. A medida que pasaba el tiempo los ánimos iban decayendo y la paciencia de ambos también, así que al final el pequeño cayó rendido y se quedó dormido. La madre exhausta recogió la comida y acostó al pequeño. Se preguntaba qué estaba haciendo mal? Ya no sabía como afrontar las horas de las comidas sin ponerse nerviosa. Y suponía que su hijo eso lo percibía. Ella también durmió una siesta para recuperar las fuerzas perdidas. Mientras duró el sueño de ambos algo extraño pasó. Fueron visitados por un fantástico personaje, el Hada de los alimentos. Era una criatura llena de color, vivaz y encantadora. A Edu le explicó un cuento sobre cómo se ponen de tristes los alimentos cuando las personas no les quieren ni probar. Y a la mamá el Hada le contó cómo afrontar las horas de las comidas con seguridad, tranquilidad y sentido común, para que su hijo tomara interés y comiera como un campeón.
A partir de ese día las cosas fueron mucho mejor, y es que a veces no hay cómo un pequeño consejo por alguien experto que sabe de lo que habla. Recordad al Hada de los alimentos...
A partir de ese día las cosas fueron mucho mejor, y es que a veces no hay cómo un pequeño consejo por alguien experto que sabe de lo que habla. Recordad al Hada de los alimentos...
miércoles, 18 de marzo de 2009
Recomendaciones para mejorar tu alimentación y tu bienestar
1. Mantén tu peso en un valor normal (con un IMC entre 18,5 y 24,9)
2. Consume a diario cereales, pan, patatas, arroz, especialmente integrales.
3. No olvides cada día también las frutas, verduras.
4. Alguna vez a la semana incluye legumbres y frutos secos
5. Toma pescado, especialmente azul (sardinas, boquerones, atún, salmón, etc).
6. La carne roja y sus derivados como los embutidos, consúmelos ocasionalmente.
7. Tres huevos a la semana es correcto si no tienes problemas con el colesterol.
8. Reserva para ocasiones especiales los dulces, pastas, refrescos, snacks, etc
9. Ordena los horarios de tus comidas y no piques entre horas.
10. Procura programar tus comidas y las de tu familia, así como la compra.
11. La alimentación debe ir de la mano de un poco de actividad física.
2. Consume a diario cereales, pan, patatas, arroz, especialmente integrales.
3. No olvides cada día también las frutas, verduras.
4. Alguna vez a la semana incluye legumbres y frutos secos
5. Toma pescado, especialmente azul (sardinas, boquerones, atún, salmón, etc).
6. La carne roja y sus derivados como los embutidos, consúmelos ocasionalmente.
7. Tres huevos a la semana es correcto si no tienes problemas con el colesterol.
8. Reserva para ocasiones especiales los dulces, pastas, refrescos, snacks, etc
9. Ordena los horarios de tus comidas y no piques entre horas.
10. Procura programar tus comidas y las de tu familia, así como la compra.
11. La alimentación debe ir de la mano de un poco de actividad física.
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